Sólo un beso,
un beso inmenso,
pero así de liviano,
así de frágil,
así de tierno.
Un beso que vuele,
alto muy alto por el cielo,
llevado en brazos del viento,
y que éste su vuelo detenga,
en medio de la quietud y del silencio,
con un sonido de nueces que caen,
rítmicamente fuera de tu puerta,
para que cuando tú curioso la abras,
ese beso ligero a tus labios llegue,
y suavemente la humedad de mi boca,
mojando a la tuya, mi amor te entregue.

No hay comentarios:
Publicar un comentario