jueves, 14 de mayo de 2015

El cielo en mis manos



Cuando creo tener
el cielo en mis manos,
que entre sus arreboles
escribe mi nombre
y a su pecho me llama,
sopla siempre el viento
y entre sus soplidos,
tristemente me lo arranca
y yo me lo quedo mirando
con los ojos empañados,
bañados de lágrimas
tratando de encontrar
en alguna orilla
de su inmenso manto,
aunque sea una letra
que me dé a entender
que me está llamando
pero nunca aparece
mi nombre,
nunca mis iniciales
y con la vista nublada
sigo tratando de hallarlas
y siempre lo encuentro
con sus brazos abiertos
entregando su amor a raudales
pero no es a mí a quien busca,
yo no tengo un lugar especial
en su alma, soy tan solo una más
y para vivir el amor,
sin nombre somos todas iguales.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 14 de Mayo del 2015

miércoles, 13 de mayo de 2015

Tus días y mis días


Sé que tus días y mis días
caminarán al mismo paso
quitando hojas al calendario,
atrapando mil momentos
entre penas y alegrías,
poemas y sentimientos.

Esperaremos la primavera
compartiendo el frío invierno
desnudos en el mismo lecho,
yo te envolveré en mi regazo
y tu leño arderá en mi hoguera.

Y rendida entre tus brazos
respirando sobre tu pecho
mientras mi piel te toca,
te robaré ese beso esquivo
que una vez me prometiste
y nunca llegó a mi boca.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 13 de Mayo del 2015

Te amo y te amaré


Te amo y te amaré
mi amor, la vida entera,
como ama hoy el otoño
a las hojas doradas y secas
y mañana amará a las rosas
la esperada primavera.

Te amo y te amaré
aunque hayan pasado los años
y mi piel ya muestre las huellas
del dulce tiempo transcurrido
entre tus miradas y mis besos,
entre tu silencio y mis suspiros.

Te amo y te amaré amor mío
aunque se asienten en mi pelo
las nieves blancas del invierno
y te amaré aún con todo el brío
de los débiles latidos de mi pecho
hasta el triste día en que mi alma, 
haya emprendido su último camino.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 13 de Mayo del 2015

martes, 12 de mayo de 2015

Tus ojos verdes


Me hiere el verde
de tu mirada clara,
me hiere el verde
de tus ojos verde oliva,
verde sauce, verde agua.
Y me hiere porque
me faltas como el aire
y desespero por tus besos
cada mañana en mi lecho
al despertarme.
Te amo y sabes bien
amor que es cierto,
que te quiero tanto,
que te amo más allá
del cielo inmenso,
que tú eres mi vida,
mi todo y mi consuelo
en estas noches heridas,
con horas que no acaban
en las que no me duermo
porque me lleno de pena
y no consigo hacerlo.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 12 de Mayo del 2015

domingo, 10 de mayo de 2015

Si tan solo tuviera



Si tan solo 
tuviera la certeza
de que son míos
toda su alma,
todos sus besos
y sus sentimientos,
podría volver
a sonreírle al alba
imaginándolo
dormido
sobre mi pecho
y olvidar así
la inmensa tristeza
que oscurece
mis noches, 
mis días
y mis momentos....





María Elena Astorquiza V.
Santiago de Chile, 10 de Mayo del 2015