Mírame a los ojos,
déjame leer
en tus pupilas negras
que sin embargo brillan
como la luna llena.
Déjame saber
qué es lo que sientes,
qué es lo que sueñas
y si yo tengo un espacio
en lo que tú piensas.
Mírame a los ojos
y graba mi presencia
que irá contigo siempre
por dónde tú la lleves,
adonde tú lo quieras.









