Si llegara un día la primavera
y tristemente yo no estuviera
para ver cómo visten las flores,
no será porque no lo quiera
sino porque me cubrió la tierra
aunque antes volé a las estrellas.
No te entristezcas si he partido
porque llevaré mi alma serena
pues tuve en ti a quien le diera
a mi vida tanta ilusión y sentido,
con tus besos tibios y tus suspiros
y un cielo azul eterno por destino.




