Tan solo mírame a los ojos
y verás en mis pupilas
encendidas,
lo mucho que te quiero,
cuánto eres en mi vida,
por ti ellas se encienden,
por ti ellas brillan.
Y cuando no estás conmigo
igual acompañas mi camino,
porque te siento presente
en la brisa y en el viento,
en el agua de la fuente,
en el sol que me entibia
y en esa luna eterna
que de noche me ilumina.

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