A veces quisiera
caminar sin rumbo,
perderme en la noche
pensando en la nada,
sintiendo profundo,
dejando que el viento
aligere mis pensamientos,
borrando de un golpe
los dolores del mundo.
A veces siento que
mi sonrisa serena
escapa de mi rostro
trocándose en pena,
llevándose esperanzas
en secreto guardadas
por mi alma de mujer
de ilusiones siempre llena.
Será que no soy fuerte
para enfrentar la vida,
será que de verdad me muero
si por los labios que quiero
no me siento querida,
será que pido demasiado
y egoístamente me he dejado
envolver por mis sueños,
será que ya pasó mi tiempo
y debo hacer un alto
dejando partir mis anhelos?
María Elena Astorquiza V.
Santiago, 24 de febrero del 2011




