viernes, 11 de febrero de 2011

En el lenguaje del alma




Si pudiera hablarte
en el lenguaje del alma
de seguro me sobrarían
los gestos, las palabras,
podría decirte tantas cosas
que no salen de mi boca,
que se quedan escondidas,
porque cuando me ofreces
tus caricias y tus besos,
si me miras y me escuchas
enrojezco y me intimidas
y las letras se vuelven locas,
ya no puedo combinarlas
para escribirlas o hablarlas,
y lo que quiero decirte
sobre el amor que me inspiras
queda flotando en el aire,
a menos que me mires a los ojos
y leas en su ansioso reflejo
lo que ellos mueren por contarte.
Pero si quieres que te lo diga
escuchando mi voz tímida,
entonces abrázame y déjame 
esconder mi rostro en tu cuello,
que si tú amor no me miras
seré capaz de decirte
muy despacito al oído,
todo lo que siento en mi cuerpo
cuando estoy a solas contigo.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 10 de Febrero del 2011


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