No pienso en dejarte ir
sin antes robarte un beso
que nunca el último me parece
que sea el último que merezco,
y si tengo que sorprenderte
y quitártelo a la fuerza
no tengo inconveniente en besarte
hasta que pierdas la paciencia,
no me avergüenza para nada
decirte que quiero otro y otro,
más me arrepentiría después
si te fueras un día tan lejos
que muriendo por tus besos
ya no los pudiera a tener…..
María Elena Astorquiza V.
Santiago, 2 de febrero del 2011

No hay comentarios:
Publicar un comentario