Sumergida en las olas,
siento que me hundo en tu pecho,
y pierdo la noción del tiempo
sólo me acaricia el agua,
enredando mi pelo,
abrazando mi cuerpo.
Mi corazón se deleita,
tu ausencia se borra,
con mis ojos cerrados
te siento a mi lado
y en tu boca mi boca salada
la miel de tus besos reclama.
Y el mar me devuelve a la orilla
y yo me sumerjo de nuevo
esperando volver a encontrarte
y así encerrarte en mi alma serena,
y las olas blancas van y vienen
como tus huellas en la arena,
y con ellas mis besos sedientos
que ansiosos buscan tus besos
que me saben a mar y a viento.
María Elena Astorquiza V.
Santa María del Mar, 19 de Febrero del 2011
No hay comentarios:
Publicar un comentario