martes, 2 de octubre de 2018

El viento


El viento inclemente
puso un sello a mis labios
y quedaron silentes
mis quemantes palabras,
mis susurros, mi voz.
Se agolparon muy dentro
de mi pecho doliente,
mis versos, mis rimas,
mis suspiros, mis besos,
mis cartas de amor.
Si al menos pudieran
mis ojos hablarte,
no me importaría el viento
ni tampoco el silencio,
solo me bastaría mirarte
para que tu supieras
de mis sentimientos.

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