viernes, 23 de julio de 2010

Me quieres mucho, poquito, nada




Me quieres mucho, poquito, nada,


desde que era una niñita,


preguntaba siempre a las margaritas ,


y con mis manos pequeñitas,


para saber la respuesta,


pétalo a pétalo las deshojaba.


Quién me quería entonces?


Eso de verdad no me importaba,


yo sólo tenía sueños de enamorada,


pero no me interesaba siquiera pensar,


junto a quien los realizaba.


Era simplemente asegurarme el amor,


esa dulce y necesaria sensación,


que acompaña a cada una de nosotras,


desde que tenemos uso de razón.


Pero no tenía idea de nada,


ni de lo que significaba amar,


con todos mis amigos me gustaba jugar,


y me encantaba sentirme la niña hermosa


que todos los cowboys adoraban,


esa que para curarles sus heridas,


feliz para vendas sus enaguas rasgaba .


Qué época tan linda e inocente,


nada de besos ni de caricias ardientes,


juegos de niños, ingenuidad pura,


besitos furtivos llenos de ternura


Para saberlo hoy ya no deshojo margaritas,


pero la duda quedó para siempre escrita


en las enamoradas páginas de mi corazón,


y ahora de verdad sí pierdo la razón,


cuando tímidamente te pregunto si me quieres,


y sonriendo me contestas como tú prefieres.


Y trato de interpretar tus respuestas,


acomodando mis deseos a tus palabras,


y entonces vuelvo a los pétalos de mi margarita,


esa que florece en mi jardín de sueños oculto


de madreselvas, jazmines y juncos,


y curiosamente todos ellos llevan tres palabras escritas,


todos las mismas tres palabras, para mí de lujo,


y esas tres palabras son…………te quiero mucho!

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