viernes, 23 de julio de 2010

A mi mar amado

Mar querido, mar amado,



una vez más me has dejado,


atrapada entre tus aguas,


sentada en tus doradas arenas,


olvido hasta la última de mis penas,


disfrutando del amor que tú me has dado.


He llegado deseosa hasta tu playa,


con la espuma blanca de tus olas,


el alma entera me has mojado,


y después de estar contigo a solas,


ya no soy dueña ni de mis pensamientos,


de todo lo mío tú te has adueñado.


Me he quedado prisionera de tu fuerza,


aquella que te entrega la naturaleza,


y yo callada y entusiasmada a tu lado,


sólo pienso en estas aguas tuyas que me besan.


Cierro los ojos y aspiro en silencio,


ese aroma salado que el viento me trae de ti,


y ya no me importa si vivo o muero,


si volver a mi mundo o quedarme aquí,


no puedo siquiera pensar en dejarte,


y si me pierdo en tus brazos, me perderé feliz.

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