Dos regalos maravillosos,
me ha dado el Señor hoy día,
la primera sonrisa de un niño,
y un beso hermoso con tu cariño.
Ambos me llenan de alegría,
y empapan mi alma de ternura,
un pequeñito que se abre a la vida,
y un gran amor que en el tiempo perdura.

Gostei tu blog.
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