lunes, 12 de julio de 2010

Hierba buena


Caminaba por las praderas,



buscando flores para un jarrón.


pero sólo encontré,


frescas matas de hierba buena,


de esas que quitan las penas,


que alivian el corazón.


Hierba buena que curas,


todas las heridas de amor,


déjame morder tus hojas,


para recuperar la razón,


que hay uno que me ha robado,


las llaves de la cordura,


y mientras no me las devuelva,


paso entre la risa y la amargura.


Y él sabe que me enloquece,


con sus ojos y su mirada,


y juega con mi querer,


desde la mañana a la madrugada.


Quizás si hago infusión con tus hojas


y se las doy de beber sin que sepa,


sea él quien ahora sufra por


mi fingida indiferencia….


No hay nada más consentido


que un hombre que se sabe amado,


comienzan buscándote ellos


y luego descansan a un lado,


cuando te ven suspirando


y muriendo por sus amores,


hacen como que te entienden,


pero sonríen halagados.


Voy a buscar otra hierba dulce


que refuerce a la hierba buena,


la herviré y se la daré gota a gota,


hasta que sea él quien ahora,


por mi y por mis besos muera,


Quien dijo hombre que enamora,


dijo un graduado en estrategias,


y siendo las mujeres las expertas,


ya quisiéramos manejarlos,


como ellos nos manejan….

No hay comentarios:

Publicar un comentario