domingo, 23 de enero de 2011

Si tuviera que dejarte partir





Si tuviera que
dejarte partir,
tendría que
aprender a morir.
Si tuviera que
quedarme sin ti,
tendría que
aprender
a vivir sin alma,
tendría que
aprender
a respirar sin aire
y a dormir
empapada
por mis lágrimas.
Si tuviera que
quedarme
sin tus besos,
mi piel sería
un desierto yermo.
Si ya no te fundieras
en mi cuerpo,
mi vientre sería
un río seco,
un volcán extinguido
sin brasas que se
reanimaran con el viento.
Si tus palabras
ya no fueran mías,
ni siquiera el suave
canto de la brisa o
el fuerte rugido del trueno
en mis oídos resonarían,
en la oscuridad de
una noche larga y
silenciosa,
me encontraría
tristemente sumida.
Felizmente
todo es un supuesto,
no tengo que pensar
en lo que sería
no tenerte,
sino en lo dichosa
que soy de saber
que estás conmigo
y me quieres……



María Elena Astorquiza V.
Santiago, 23 de Enero del 2011

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