El silencio es como la oscuridad
que nos envuelve y nos encierra
aguzándonos los sentidos,
haciéndonos percibir
claramente la realidad
y con nitidez los momentos idos.
El silencio enriquece
porque en la ausencia de notas
que rompan la paz del alma,
a solas se medita y se crece
alimentando al espíritu
de fortaleza y de calma.
El silencio vivido de a dos
es lluvia y bendición de amor,
palabras dulces que se escuchan
sin siquiera pronunciarlas,
transmiten sentimientos puros
que llenan de gozo al corazón.
Mas hay veces en que ese
silencio por amores compartido
es un eco mudo cuyas voces
llevan un solo sentido,
es sólo uno de los dos el que habla
con la enamorada voz del alma
y el otro sólo escucha y suspira
dejándose acariciar por las palabras,
sintiendo que las suyas no son necesarias,
que han sido todas dichas,
que el silencio las abarca,
que después del primer beso
todas las demás pueden ser imaginadas.
Ese silencio selectivo
es una pena que invade,
es un silencio que duele,
cuando las palabras no son mudas,
salen al aire, hablan siempre
pero no llegan a quien las quiere,
ese silencio ya no enriquece,
ese silencio a la ilusión desvanece,
ese silencio entristece y hiere.
María Elena Astorquiza V.
Santiago, 12 de Enero del 2011

Mas hay veces en que ese
ResponderEliminarsilencio por amores compartido
es un eco mudo cuyas voces
llevan un solo sentido.
Lo siento ¡tan tierno y sincero amiga!
me llega al alma este poema y es que el silencio muchas veces suele ser mas explicito que las palabras,gracias por dejarme compartir este bello blog.