Después de
haber amado
con toda el alma,
llega ese tiempo
en que el amor
ya no puede
expresarse
con palabras.
Cuando te tengo
a mi lado,
por más que
mi boca trate
de buscarlas
simplemente
no llega a
pronunciarlas,
por más que
mi mano trate
de escribirlas,
no logro juntar las
letras que necesito
para definirlas,
sin importar que
cuando estoy
sola y callada,
en mis pensamientos
en mis pensamientos
ellas aparezcan prontas
y a ti destinadas.
Sin embargo
sucede que en
el momento
sucede que en
el momento
preciso en que
necesito decirte
lo que por ti siento,
no las pronuncio,
no las escribo,
ni las encuentro,
me basta con
tu presencia
para olvidarlo
y sólo puedo
expresarlo
a través del silencio
y del mutismo
y del mutismo
de mis labios húmedos
que siempre te hablan
con mil besos!
que siempre te hablan
con mil besos!
María Elena Astorquiza V.
Santiago, 3 de Enero del 2010

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