Amor, cuando estamos lejos uno del otro
no tengo que llamarte a mis pensamientos,
tú estás allí desde siempre, vives ahí,
como una eterna cadena de recuerdos y sentimientos
siendo parte y el todo, en mi sentir y en mí.
Tú me vas marcando el paso irregular del tiempo,
medido con unidades que se ajustan a ti,
tiempo que camina muy despacio en tu ausencia
y corre demasiado rápido cuanto a mi lado te siento.
Quisiera descubrir la mágica forma de invertir
este injusto avanzar del reloj contigo y sin ti,
que en esas largas horas cuando tú estás lejos
su caminar se cansara de correr tan de prisa,
y que en esos dulces y breves momentos en que estás en mí,
su tic tac por cada minuto andado, otro minuto se detuviera
para que nuestro corto tiempo juntos, lentamente corriera.

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