jueves, 6 de enero de 2011

Luna de plata


Luna de plata,
por el cielo te estoy buscando,
esta noche estoy desvelada y te necesito
para que enjugues mi llanto,
te espero en silencio y no vienes
y mi corazón está sufriendo tanto.

Luna de plata,
he soñado que lo perdía,
que eran humo sus besos,
que en una hoguera sus palabras ardían,
que nunca quiso  de verdad mi pecho,
que era yo quién sus pasos seguía.

Luna de plata,
tú que entiendes mi quebranto,
yo no sé de juegos de amor,
sólo he entregado mi alma
a quien dejé cubrirme de flores
confiando en que sí me amaba
como en sus besos juraba
cuando me hablaba de amores.

Luna de plata,
quiero cerrar de nuevo mis ojos
y volver a dormirme en sus brazos,
dime que ha sido un mal sueño,
dime que no ha sido cierto,
que en unas horas cuando despierte
me regalará su mirada transparente
y me dirá que me ama por siempre.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 7 de Enero del 2010




Fueron tus ojos


Fueron tus ojos
los responsables,
fueron tus ojos
los que se clavaron
como dos puñales
en mis labios rojos,
y aunque de sangre
hirviente se inundaron,
mis labios no sólo
a la muerte vencieron,
a la vida otra vez 
ilusionados renacieron,
se llenaron de fuego,
se llenaron de amor,
se llenaron de deseos,
de ansias de sellarse
en un beso eterno,
en un beso que nunca
acabe de darse,
en un beso ardiente
que derrita las barreras
entre tú y yo existentes,
en un beso dulce
que alimente mis sueños
cuando tú estás ausente,
en un beso embriagador
que adormezca mis sentidos
para sentir que sólo
en tu abrazo que forma mi nido,
fundida en tu pecho,
del aire tibio de tus suspiros,
amor mío respiro y vivo.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 6 de Enero del 2010

miércoles, 5 de enero de 2011

Tarde de estío




Sentada junto a la fuente
escucho el canto del agua
que corre clara y transparente
refrescando a la brisa cálida
con un rocío de gotas perladas
que mojan a mi piel ardiente
haciéndome recordar tus labios
cuando encerrada entre tus brazos
y vestida por el calor tu cuerpo,
con mil besos la humedeces.

Acompasan el caer rítmico del agua
bambúes que se cimbran con el viento
y que con el golpear de sus cañas vacías
van poniendo  seductoras melodías
a sus ondulantes movimientos.

Y en la tranquilidad de mi tarde
en mi refugio junto al cerro, 
cierro los ojos y pretendo 
que a tu lado feliz me duermo,
pero sólo quiero hacerte parte
de la ilusión y del paisaje,
soñar que te tengo conmigo,
que estás aquí para amarte.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 5 de Enero del 2010

martes, 4 de enero de 2011

Todo lo que viene de ti


Todo lo que
viene de ti
me llega
al alma,
todo lo que
es parte de ti
ha pasado
a ser también
parte de mí,
y ya no hay
tuyo ni mío,
compartimos
por todo el
mismo amor,
por todo el
mismo cariño.
Tus labios
y mis labios
en un beso
eterno se
han fundido,
y tus sueños
y mis sueños
van cada noche 
abrazados
siguiendo el
mismo camino.               


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 5 de Enero del 2010 

lunes, 3 de enero de 2011

Palabras


Después de
haber amado
con toda el alma,
llega ese tiempo
en que el amor
ya no puede
expresarse
con palabras.
Cuando te tengo
a mi lado,
por más que
mi boca trate
de buscarlas
simplemente
no llega a
pronunciarlas,
por más que
mi mano trate
de escribirlas,
no logro juntar las
letras que necesito
para definirlas,
sin importar que
cuando estoy
sola y callada,
en mis pensamientos
ellas aparezcan prontas
y a ti destinadas.
Sin embargo 
sucede que en
el momento
preciso en que
necesito decirte
lo que por ti siento,
no las pronuncio,
no las escribo,
ni las encuentro,
me basta con
tu presencia
para olvidarlo
y sólo puedo
expresarlo
a través del silencio 
y del mutismo 
de mis labios húmedos
que siempre te hablan
con mil besos!


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 3 de Enero del 2010

Tu mirada y tu sonrisa


Tu mirada dulce
me alegra,
me entusiasma,
me ilumina.
Tu sonrisa franca
me enternece,
me enamora,
me fascina.
Si pudiera tenerte
por un momento
solo frente a mí,
relajado, sonriente,
te cubriría con
mil besos ardientes
por cada vez
que así me miraras,
por cada vez
que así me sonrieras,
que ni el sol del verano,
ni las flores de primavera,
ni la belleza del firmamento
bordado de estrellas,
me dan tanta alegría
como tu mirada clara
y tu sonrisa sincera.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 3 de Enero del 2010


domingo, 2 de enero de 2011

Despertar


Encerrada entre tus brazos
me siento la dueña del mundo entero,
descansando junto a tu pecho
cierro los ojos, vivo y pienso
que eres en la noche mi lucero
anunciando que viene la madrugada,
y por tu amor dulcemente desespero
compartiendo sueños con mi almohada,
y para amarte con mil suspiros te despierto,
porque mi cuerpo de amor sediento
se derrite al calor de tu cuerpo
buscando ansioso la humedad de tus besos,
y así voy viviendo este dulce despertar
como si fuera la fresca brisa del mar
la que empapa de sal mis senderos secos,
mientras tú y yo tendidos sobre la arena 
nos amamos en nuestra playa de ensueño.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 2 de enero del 2011