Eres tan parte de mí,
de mis pensamientos,
de mis ansias,
de mi alma,
de mi cuerpo,
de todo aquello
que llevo tan dentro
y me hace vivir.
Llevas en tu mirada
mi pelo de trigo al viento,
mi piel de arena dorada,
la luz de mil estrellas
y mis pupilas clavadas
hurgando entre las tuyas
hasta encontrar en ellas
un te quiero sin palabras.

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