La luna asomó a la ventana
La luna asomó
a la ventana
toda vestida
de blanco nácar
y el cielo que
la esperaba,
al contemplar
su cintura,
alegre batió
sus palmas.
Eran los dos,
novio y novia
que en secreto
cada noche
se encontraban
para amarse
con locura,
desnudos de
cuerpo y alma
hasta llegar el alba.
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