martes, 25 de septiembre de 2018
lunes, 24 de septiembre de 2018
Sin carmín
Ven amor, acércate a mi
y déjame abrazarte
acunándote en mi pecho
hasta que te duermas.
Haré tu noche calmada
y tu sueño más profundo,
yo seré lecho y almohada,
tú serás todo en mi mundo
y cuando llegue el alba
serás tú quien me acune
y me entibie con sus besos
aún cuando esté dormida,
sin carmín y despeinada.
miércoles, 19 de septiembre de 2018
Usted ha estado conmigo
Usted ha estado conmigo,
tantos sueños, tantos besos.
Usted es la causa de todo,
de mi sonrisa y mi embeleso.
Usted es mi sol en invierno
y la brisa fresca en estío.
Usted es el viento en mi piel,
y al alba, esa gota de rocío
que viene a humedecer mi boca
y a quitar la sed que me provoca,
el pensar que usted es todo mío.
jueves, 13 de septiembre de 2018
miércoles, 12 de septiembre de 2018
Presencia
Te sentí tan presente,
levanté la mirada
y allí estaba la luna
pequeñita y nueva
que me contemplaba
besando mi frente.
Yo le respondí
con un amor ardiente
porque dentro de mí
sentía que eras tú
quién me miraba.
Se me erizó la piel,
se enrojeció mi cara
y recordando tus besos,
sin quererlo temblaba.
Y con mis ojos cerrados,
pensando en ti, soñaba.
Me dejé envolver
por tu abrazo desnudo,
yo no te tocaba
pero tus dedos tibios
subían por mis pechos
entre suspiros mudos.
lunes, 10 de septiembre de 2018
La tarde es mía y es nuestra
La tarde es mía y es nuestra,
podemos reír, podemos soñar,
encerrarnos en nuestro cuarto
cerrando al mundo la puerta
y unidos en un abrazo estrecho,
compartir nuestros latidos
y cubrirnos todos de besos.
El sol se ha dormido a lo lejos
y en la dulce quietud del ocaso
el cielo entero se ha enrojecido
corriendo detrás de sus pasos.
Ya es hora de llamar al sueño,
yo me aferraré a tu pecho,
te diré mil veces que te quiero
y luego te llevaré a nuestro lecho,
quiero dormirme en tus brazos
después de amarte en silencio
y hacerte una vez más mi dueño.
domingo, 9 de septiembre de 2018
Tantas veces dije al mar
Tantas veces dije al mar
lo mucho que lo quiero,
tantas veces quise ser ola
y romperme en sus orillas,
tantas veces salé sus aguas
hundiendo en él mis mejillas
y sin embargo se ha mostrado
inexpresivo, enmudecido,
cómo si no escuchara nada
aunque yo dijera tanto,
cómo si mi voz no rompiera
su armadura de silencio,
cómo si para él no existieran
mis palabras de ternura
ni los gemidos de mi llanto
ni mis suspiros al viento.
Habla y ríe mar amado,
no sigas solo y dolorido,
grita al cielo si así quieres
lo que tu alma triste llora
pero no te quedes callado
con tus recuerdos heridos
que hay almas que solo viven
del sonido ronco de tu aliento
y del verde mirar de tus aguas.
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