jueves, 27 de enero de 2011

Por un beso tuyo



Por un beso tuyo el mundo,
que no hay sentir más bello
más completo ni más profundo,
que el de saber que me das todo,
el firmamento completo,
ofreciéndome tus labios,
entregándome la vida
con solo unir tu boca a la mía..

Por un beso tuyo el alma
que si no está llena de ti
de nada sirve en mi pecho,
vacía estará de amores
sin sentimientos que colmen
sus ansias de llevarte dentro
sin dejarte partir nunca
de mi ser y mis pensamientos.

Por un beso tuyo todo lo diera
siempre que tus labios que adoro
de verdad besarme quisieran,
que para mí los besos robados
aunque por los tuyos muera,
del amor son solo una quimera,
atormentan al alma que sueña y no
quitan las ansias a una boca que espera.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 27 de Enero del 2011

Junto al mar



La brisa del mar
acaricia mi rostro,
mi pelo desordenado
sigue el ritmo del viento,
se cristaliza la sal
en mi piel morena
blanqueando a mi cuerpo
como la espuma a la arena.

Te observo dormido
tendido a mi lado
y quiero abrazarte,
entrar en ese mundo
de silencios profundos
donde urdes tus sueños
hasta sentirme una parte,
quedarme contigo
hasta que caiga la tarde
y despierto me ames,
quitando con tus besos
la sal de mi cuerpo
que se deshará en tu boca,
mientras el sol al ocaso
pinta al mar sus aguas rojas.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 26 de Enero del 2011

martes, 25 de enero de 2011

Mujer




Mujer, la naturaleza
te hizo frágil, dulce,
de caderas anchas
y pechos redondos
como uvas maduras,
de manos suaves
y corazón grande
para dar vida, nutrir
y entregar ternura.

Mujer por tus hijos
entregas la vida,
enjugas su llanto,
curas sus heridas,
calmas sus penas,
y pasas las noches
buscando soluciones
a causas ajenas.

Repartes aliento
como alimento diario,
te guardas tus sueños
escondes tus males
para sonreír a quienes
en ti confían sus ideales,
pero en tu corazón inmenso
inundado de cariño,
hay un espacio lleno
de un deseo intenso
de recibir amor tierno,
ese de caricias,
ese de afecto,
ese de palabras,
ese de gestos,
ese que emociona
que llega hasta el alma,
una flor un día,
un desayuno en cama,
un beso sin motivo,
un abrazo al alba,
un te quiero,
un me importas,
un te llevo conmigo,
una simple llamada.

Las mujeres pueden ser
de cuerpos muy diferentes,
pero sus corazones
son todos semejantes,
sienten el mismo amor,
tienen las mismas necesidades,
tanto desean un beso
como el calor de una mirada,
tanto quieren ternura
como necesitan ser amadas.



María Elena Astorquiza V.
Santiago, 25 de Enero del 2011

Si me pides que te ame



Si me pides que te ame
bajo un manto de estrellas
arrullados por el viento
sobre un lecho de madreperla,
iluminados sólo por la luna
que hace clara la noche oscura,
te invitaré a mis brazos amantes
toda vestida de velos de nácar
que tú desanudarás con ansias
y quitarás con tus labios ardientes.

Y en el hechizo de nuestra
amorosa entrega,
tú serás el fuego,
yo el metal que se funda
en tu hoguera,
tú serás el mar,
yo seré un río
que llegue hasta tu playa
a mojar tus arenas,
tú salarás mis aguas,
yo endulzaré tus salares,
y para cuando la luna se esconda
y el sol anuncie la aurora
tu piel y mi piel humedecidas
por nuestros besos
y la espuma de las olas,
se habrán confundido en una sola.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 25 de Enero del 2011

Corazón herido




Cuando el corazón sangra
no hay tela que lo estanque,
hay que dejarlo sangrar
hasta que no quede sangre
que si está sufriendo tanto
no palpita, apenas late
y latiendo así tan débil
con dos rojas gotas tiene.

Si el corazón está mal herido
y por penas de amor muere,
no hay remedio que lo cure
que no venga de los besos
de aquel que se ha querido,
de aquel por cuya causa
ya no late, solo sufre.

Ay corazón enamorado
que nunca aprendes
de los golpes de la vida,
Será que en el rojo de tu carne
siempre hubo abierta una herida?
Será que cuanto más te duele
más te aferras al amor que así te hiere?


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 24 de Enero del 2010

lunes, 24 de enero de 2011

Me gustaría ser una estrella



Si pudiera llegar tan alto
como alto  es el firmamento,
cuando tú no estás a mi lado
me gustaría ser una estrella,
una estrella de su manto
que desde arriba te mirara
iluminando tus caminos
y acompañándote siempre
por donde quiera que tú fueras.

Alumbraría suavemente tus noches,
de madrugada sería un lucero,
durante el día me escondería
muy dentro de tu pecho ardiente,
y te iría hablando bajito
en ese lenguaje dulce y bonito
que sólo los enamorados entienden
para repetirte mil veces
lo mucho que te quiero,
que si no vienes, te extraño,
que si me olvidas, me muero.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 24 de Enero del 2011

domingo, 23 de enero de 2011

Si alguna vez el cielo


Si alguna vez
el cielo
de tristeza
se oscurece
y ya no brillan
en su rostro
por la noche
las estrellas,
si alguna vez
la luz de la luna
no se enciende
como cuando tú
junto a mí
enamorado
te duermes,
si alguna vez
el sol confunde
el alba con el ocaso
y en vez de asomarse
entristecido se esconde,
entonces será
porque mi vida
habrá perdido la alegría,
me habré quedado muda,
me habré quedado fría,
si ya no tengo para mí
tus besos,
no me importará
de la muerte el destierro,
de qué me serviría percibir
la luz de la noche o del día
si el mirar que yo más quiero
aparta de mí sus ojos bellos…..


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 23 de Enero del 2011