Me gusta escuchar el silencio
ese dulce silencio compartido
tú y yo soñando a un tiempo
en hermosos momentos vividos,
sin roce de piel, sólo recuerdos,
de cálidos abrazos, de caricias tiernas,
de besos húmedos de labios dormidos.
Me gusta escuchar el silencio
de dos almas entrelazadas
que unidas en el pensamiento
están siempre comunicadas,
más me duele ese silencio desigual
en que es solamente mi voz quieta
la que cubriéndote de besos te habla
en cambio tu voz siempre está callada,
y mientras yo tus palabras de amor
sólo en mi imaginación escribo,
sólo en mi imaginación escribo,
tú simplemente te dejas amar
por mi tonta boca enamorada.
por mi tonta boca enamorada.
María Elena Astorquiza V.
Santiago, 21 de Diciembre del 2010


