No eran míos tus sueños,
no eran míos tus besos,
no eran mías tus palabras
ni el verde trigo de tus ojos,
tampoco era mío el latir de tu pecho
ni el sentir de tu alma en tus ocasos rojos.
Solo era mío el amor que siento,
solo era mío tu eterno silencio
como son solo míos el dolor y la pena
que me corroen entera por dentro,
pude haberlo imaginado todo
pero nunca mis sentimientos…

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