Amor, toma mi mano
que quiero ir contigo
detrás de esa estrella
que por el firmamento
va dejando su huella.
Quizás sea un lucero
que ilumine la alcoba
pintando de nácar
las sábanas blancas
y mi desnudez toda.
O tal vez él te lleve
a ese breve sendero
por el que has de pasar
conmigo en tus brazos
si me llevas al cielo.




