domingo, 15 de enero de 2017

Dime amor




Dime amor en dónde,
en qué rincón del potrero
se quedó perdida mi sonrisa
ahogada en mis te quiero.
En dónde amor, en dónde,
esos besos que me dabas
cuando al despuntar el alba
en tu pecho me acunabas.
A dónde fueron amor a morir
esas risas que no aguantabas
cuando mi boca te contaba
de mis aventuras de mañana.
Tendré que esperar en silencio
hasta que mueran las flores
si es que resisto el invierno
y yo no muero con ellas,
para reencontrarme en el verde
de esos ojos que hoy me pierden.




sábado, 14 de enero de 2017

Viento que te escapas


Viento que te escapas
de entre mis dedos cerrados
sin que pueda retenerte.
Viento tibio, viento bueno,
viento que llegas callado
y te tornas inclemente
al cruzar por los esteros,
anda y dile que me falta,
anda y dile que lo quiero,
que mi alma está vacía
y mojada está mi almohada
si no duerme entre mis brazos,
si no me entibia con su aliento.
Dile que ya el alba no es el alba
si él no asoma a mi ventana
con su mirada estrellada
a envolverse en mi regazo,
si no me despiertan sus besos
sobre mis ojos dormidos
y mis labios entreabiertos
esperando su regreso.
Viento, anda y dile que lo espero

con el corazón malherido
pero con mil besos guardados
en mi jardín escondido.

En qué rincón de este bosque



En que rincón de este bosque
y en qué triste momento del día
decidiste amor abandonarme.
En qué rincón de este bosque
me quitaste de tus pensamientos
porque ya no me querías.
Si yo tan solo he querido darte
todo el amor que merecías,
si yo he nacido para amarte,
si sé que te amo y te he amado
más que a la misma vida mía.
Todas las palabras que te he dicho
y en todos los versos que escribía,
siempre fueron puras y sinceras
y nunca pensé que leerlas te abatía.
No eran solo mis labios que hablaban,
era mi alma enamorada quién dictaba
y mi mano amante quien las escribía.



Tolhuaca, 5 de Enero del 2017

viernes, 13 de enero de 2017

Amor sin palabras



Ella solo quería decirle
lo mucho que le amaba,
nunca logró entender 
que su voz le perturbaba,
que sus versos de amor
ahogaban el silencio
donde su alma habitaba
y su imaginación fluía.
Esa era sin lugar a dudas
la compañía que él buscaba,
la de una boca roja y callada
en una mujer desnuda,
sin suspiros, sin sonrisas,
que no contara historias 
ni riera de sus aventuras,
una boca para ser besada
sin caricias ni palabras,
sin ahondar en el afecto,
sin pensar en la ternura.
Él le pidió que prometiera
que ya nunca le hablaría,
ella contenía las lágrimas
sonriendo siempre calma
pero al callar su triste boca,
le arrancó de cuajo el alma.

jueves, 14 de mayo de 2015

El cielo en mis manos



Cuando creo tener
el cielo en mis manos,
que entre sus arreboles
escribe mi nombre
y a su pecho me llama,
sopla siempre el viento
y entre sus soplidos,
tristemente me lo arranca
y yo me lo quedo mirando
con los ojos empañados,
bañados de lágrimas
tratando de encontrar
en alguna orilla
de su inmenso manto,
aunque sea una letra
que me dé a entender
que me está llamando
pero nunca aparece
mi nombre,
nunca mis iniciales
y con la vista nublada
sigo tratando de hallarlas
y siempre lo encuentro
con sus brazos abiertos
entregando su amor a raudales
pero no es a mí a quien busca,
yo no tengo un lugar especial
en su alma, soy tan solo una más
y para vivir el amor,
sin nombre somos todas iguales.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 14 de Mayo del 2015

miércoles, 13 de mayo de 2015

Tus días y mis días


Sé que tus días y mis días
caminarán al mismo paso
quitando hojas al calendario,
atrapando mil momentos
entre penas y alegrías,
poemas y sentimientos.

Esperaremos la primavera
compartiendo el frío invierno
desnudos en el mismo lecho,
yo te envolveré en mi regazo
y tu leño arderá en mi hoguera.

Y rendida entre tus brazos
respirando sobre tu pecho
mientras mi piel te toca,
te robaré ese beso esquivo
que una vez me prometiste
y nunca llegó a mi boca.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 13 de Mayo del 2015