Dime amor en dónde,
en qué rincón del potrero
se quedó perdida mi sonrisa
ahogada en mis te quiero.
En dónde amor, en dónde,
esos besos que me dabas
cuando al despuntar el alba
en tu pecho me acunabas.
A dónde fueron amor a morir
esas risas que no aguantabas
cuando mi boca te contaba
de mis aventuras de mañana.
Tendré que esperar en silencio
hasta que mueran las flores
si es que resisto el invierno
y yo no muero con ellas,
para reencontrarme en el verde
de esos ojos que hoy me pierden.





