lunes, 27 de diciembre de 2010

Cuánto te amo?


Amor mío,
si me pidieran
cuantificar
cuánto
es lo que te ama
mi alma,
no me bastarían
los números,
ni tampoco las
palabras,
no tengo forma
de expresar
este amor que
por ti siento,
son tantas las
variables
que engrandecen
su valor,
que no se miden
ya con cifras
sino con latidos
del corazón.
Es tanto lo que
te amo,
que no puede
ser escrito en
un papel,
sólo con
mis suspiros
lanzados al aire,
llenos de mi
soñar,
que son tantos
que llegan a
humedecer
el cielo
y que vuelan
tan alto
que son
imposibles
de contar.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 27 de Diciembre del 2010

domingo, 26 de diciembre de 2010

Ay espejo de aguas claras



Ay espejo de aguas claras
del Palacio de La Alhambra,
espejo de lotos engalanados,
cuántos ojos enamorados
se habrán reflejado en tus aguas,
cuántos sueños se habrán forjado
en brillantes e ilusionadas monedas 
a tu fondo arrojadas por manos 
a sutiles esperanzas aferradas.

Ay espejo de aguas claras
que reflejan la luz del alba
desde que el sol te ilumina
muy temprano cada mañana,
enséñale a mi amado mi cara
cuando él junto a ti se reclina
pensando en ellas encontrarla,
dibújala con una sonrisa abierta
y una mirada franca y sincera,
y bajo ella una leyenda que rece,
Amor, te amaré la vida entera….

María Elena Astorquiza V.
Santiago, 27 de Diciembre del 2010


Como fruta en mi boca



Tus besos son como fruta en mi boca,
como su delicioso jugo que la moja,
que refresca a mi garganta,
alimenta a mi alma y
fortalece a mi esperanza
acercándome al sabor de tus labios
que en los míos imagino se deshacen,
como el dulzor de las fresas
que enloquece mis sentidos,
cuando pensando en que te beso
aunque alegre las aprieto con mis dientes
con rendida desesperación les pido
que ellas me humedezcan dulcemente
para sentir que eres todo tú presente,
el que en mi ser entero se vierte.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 26 de Diciembre del 2010

sábado, 25 de diciembre de 2010

Si pudiera gritar al viento



Si pudiera gritar al viento,
gritar fuerte pero en silencio,
gritaría lo que por ti siento,
como invades mis pensamientos,
como te has hecho dueño
de mi alma y mi vida entera,
de mis imágenes, de mi verbo.

Si pudiera gritar al viento,
gritar fuerte pero en silencio
esto que me quema aquí dentro,
gritaría que no quiero perderte ni por
un segundo, ni por una hora ni por un día,
que es tu corazón el que late en mi pecho
que son tus pasos los que mis pasos guían.

Si pudiera gritar al viento,
gritar fuerte pero en silencio
y sólo para que tú escucharas,
gritaría que te amo tanto
que si algo quisiera pedir a la vida
sería tenerte conmigo por siempre,
que de mi lado nunca te arrancara.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 25 de Diciembre del 2010

viernes, 24 de diciembre de 2010

Nochebuena


Para ser feliz en
esta Nochebuena
me basta saber
que me amas,
me basta saber
que te gusta
estar conmigo
y que tus labios
sedientos cuando
no estamos juntos,
por el agua de mi boca
ansiosos claman.


Yo quiero regalarte
lo único que puedo,
lo que es más mío,
un amor puro y sincero
que rompa las distancias,
que trascienda el tiempo.

Quisiera envolverte
delicadamente esta noche
el más dulce de los besos,
en papel no puedo hacerlo
pero ahí lo tienes,
tómalo, es todo tuyo,
todo entero,
no solamente
en Nochebuena
sino ahora y en
todos tus momentos!


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 24 de Diciembre del 2010

jueves, 23 de diciembre de 2010

Tus manos


Quiero besar tus manos,
esas manos que abres
para abrazarme,
quiero llenarlas de mis besos
para que al cerrarlas
contigo los guardes.

Quiero que por la noche
si de mí estás lejos,
sobre tu pecho las dejes
para que mis besos
en silencio abandonen
el cofre de tus dedos
y uno a uno a tu cuerpo
por mis labios besen.

Amo tus manos que
me esperan abiertas,
amo tus manos que
me estrechan con fuerza,
amo tus manos
que me buscan inquietas,
amo tus manos que
me acarician tiernas,
amo tus manos que
me conocen toda entera.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 24 de Diciembre del 2010

Por robarte uno solo de tus besos

Por robarte uno solo de tus besos
la vuelta al mundo entero daría,
por una dulce sonrisa de tu boca,
todas las distancias acortaría,
por una sola mirada de tus ojos que adoro,
no hay camino que por largo no recorriera,
por una caricia de tus manos divinas
si supiera que al encontrarte me la dieras,
uniría con mis pasos los polos de la tierra.


Por robarte uno solo de tus besos
y embriagarme en el dulce licor 
de tus ardientes y húmedos labios,
vagaría siempre solitaria y errante
aunque no conociera el destino
si al terminar mi eterno viaje
pudiera tenerte amor conmigo.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 23 de Diciembre del 2010