domingo, 26 de diciembre de 2010

Como fruta en mi boca



Tus besos son como fruta en mi boca,
como su delicioso jugo que la moja,
que refresca a mi garganta,
alimenta a mi alma y
fortalece a mi esperanza
acercándome al sabor de tus labios
que en los míos imagino se deshacen,
como el dulzor de las fresas
que enloquece mis sentidos,
cuando pensando en que te beso
aunque alegre las aprieto con mis dientes
con rendida desesperación les pido
que ellas me humedezcan dulcemente
para sentir que eres todo tú presente,
el que en mi ser entero se vierte.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 26 de Diciembre del 2010

sábado, 25 de diciembre de 2010

Si pudiera gritar al viento



Si pudiera gritar al viento,
gritar fuerte pero en silencio,
gritaría lo que por ti siento,
como invades mis pensamientos,
como te has hecho dueño
de mi alma y mi vida entera,
de mis imágenes, de mi verbo.

Si pudiera gritar al viento,
gritar fuerte pero en silencio
esto que me quema aquí dentro,
gritaría que no quiero perderte ni por
un segundo, ni por una hora ni por un día,
que es tu corazón el que late en mi pecho
que son tus pasos los que mis pasos guían.

Si pudiera gritar al viento,
gritar fuerte pero en silencio
y sólo para que tú escucharas,
gritaría que te amo tanto
que si algo quisiera pedir a la vida
sería tenerte conmigo por siempre,
que de mi lado nunca te arrancara.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 25 de Diciembre del 2010

viernes, 24 de diciembre de 2010

Nochebuena


Para ser feliz en
esta Nochebuena
me basta saber
que me amas,
me basta saber
que te gusta
estar conmigo
y que tus labios
sedientos cuando
no estamos juntos,
por el agua de mi boca
ansiosos claman.


Yo quiero regalarte
lo único que puedo,
lo que es más mío,
un amor puro y sincero
que rompa las distancias,
que trascienda el tiempo.

Quisiera envolverte
delicadamente esta noche
el más dulce de los besos,
en papel no puedo hacerlo
pero ahí lo tienes,
tómalo, es todo tuyo,
todo entero,
no solamente
en Nochebuena
sino ahora y en
todos tus momentos!


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 24 de Diciembre del 2010

jueves, 23 de diciembre de 2010

Tus manos


Quiero besar tus manos,
esas manos que abres
para abrazarme,
quiero llenarlas de mis besos
para que al cerrarlas
contigo los guardes.

Quiero que por la noche
si de mí estás lejos,
sobre tu pecho las dejes
para que mis besos
en silencio abandonen
el cofre de tus dedos
y uno a uno a tu cuerpo
por mis labios besen.

Amo tus manos que
me esperan abiertas,
amo tus manos que
me estrechan con fuerza,
amo tus manos
que me buscan inquietas,
amo tus manos que
me acarician tiernas,
amo tus manos que
me conocen toda entera.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 24 de Diciembre del 2010

Por robarte uno solo de tus besos

Por robarte uno solo de tus besos
la vuelta al mundo entero daría,
por una dulce sonrisa de tu boca,
todas las distancias acortaría,
por una sola mirada de tus ojos que adoro,
no hay camino que por largo no recorriera,
por una caricia de tus manos divinas
si supiera que al encontrarte me la dieras,
uniría con mis pasos los polos de la tierra.


Por robarte uno solo de tus besos
y embriagarme en el dulce licor 
de tus ardientes y húmedos labios,
vagaría siempre solitaria y errante
aunque no conociera el destino
si al terminar mi eterno viaje
pudiera tenerte amor conmigo.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 23 de Diciembre del 2010

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Tristeza


Tristeza es la soledad que inunda mi alma,
esa que viene siempre que ella llama insistentemente
a tu ventana y tú ni la abres ni te asomas.

Tristeza es esa enorme piedra que mi camino obstruye
esas veces en que mis manos te buscan desesperadas,
y ya aferradas a tu imagen, en el aire te diluyes.

Tristeza es la desesperanza que me invade
cada vez mis labios quieren tus besos,
y tus labios adorados están de mi boca tan lejos.

Tristeza es darme cuenta que tú amor no llegas
cuando hermosa por la noche sale la luna,
y estoy sola para recorrer su sendero de plata.

Tristeza es ese vacío que mi corazón siente
si me despierta un lucero de madrugada
y no te tengo compartiendo mi almohada.

Tristeza es querer oír el cascabel de tu risa,
contemplarme en el espejo de tu mirada,
fundirme como el hielo entre tus brazos
embrujada por ese amor tuyo que me hechiza
y quedarme ahí en la quietud de la noche
quieta y sin oír ni sentir nada más que la pena
de saber que me faltas y llenar las horas
imaginando tu voz al decirme que me amas.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 22 de Diciembre del 2010

martes, 21 de diciembre de 2010

Eclipse lunar


He visto esta madrugada
a la luna enrojecer 
sonriendo avergonzada,
sin que ella lo quisiera 
ese sol indiscreto y a quien ama
la visitó estando dormida, 
sin vestirse y a cara lavada.

Ella preocupada por lucir 
a los ojos de su amado
menos hermosa de como
él siempre la ha encontrado,
sintió que moría y que la sangre 
en sus mejillas se agolpaba,
pero su amante enamorado
tenía sus ojos puestos en ella, 
no dejaba de besarla
y con sus besos rojo apasionados 
le juró que nunca, ni así
fuera maquillada sólo con 
los pálidos colores del alba,
dejaría de encontrarla bella 
ni mucho menos de amarla.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 21 de Diciembre del 2010