miércoles, 22 de diciembre de 2010

Tristeza


Tristeza es la soledad que inunda mi alma,
esa que viene siempre que ella llama insistentemente
a tu ventana y tú ni la abres ni te asomas.

Tristeza es esa enorme piedra que mi camino obstruye
esas veces en que mis manos te buscan desesperadas,
y ya aferradas a tu imagen, en el aire te diluyes.

Tristeza es la desesperanza que me invade
cada vez mis labios quieren tus besos,
y tus labios adorados están de mi boca tan lejos.

Tristeza es darme cuenta que tú amor no llegas
cuando hermosa por la noche sale la luna,
y estoy sola para recorrer su sendero de plata.

Tristeza es ese vacío que mi corazón siente
si me despierta un lucero de madrugada
y no te tengo compartiendo mi almohada.

Tristeza es querer oír el cascabel de tu risa,
contemplarme en el espejo de tu mirada,
fundirme como el hielo entre tus brazos
embrujada por ese amor tuyo que me hechiza
y quedarme ahí en la quietud de la noche
quieta y sin oír ni sentir nada más que la pena
de saber que me faltas y llenar las horas
imaginando tu voz al decirme que me amas.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 22 de Diciembre del 2010

martes, 21 de diciembre de 2010

Eclipse lunar


He visto esta madrugada
a la luna enrojecer 
sonriendo avergonzada,
sin que ella lo quisiera 
ese sol indiscreto y a quien ama
la visitó estando dormida, 
sin vestirse y a cara lavada.

Ella preocupada por lucir 
a los ojos de su amado
menos hermosa de como
él siempre la ha encontrado,
sintió que moría y que la sangre 
en sus mejillas se agolpaba,
pero su amante enamorado
tenía sus ojos puestos en ella, 
no dejaba de besarla
y con sus besos rojo apasionados 
le juró que nunca, ni así
fuera maquillada sólo con 
los pálidos colores del alba,
dejaría de encontrarla bella 
ni mucho menos de amarla.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 21 de Diciembre del 2010

lunes, 20 de diciembre de 2010

Me gusta escuchar el silencio






Me gusta escuchar el silencio
ese dulce silencio compartido
tú y yo soñando a un tiempo
en hermosos momentos vividos,
sin roce de piel, sólo recuerdos,
de cálidos abrazos, de caricias tiernas,
de besos húmedos de labios dormidos.

Me gusta escuchar el silencio
de dos almas entrelazadas
que unidas en el pensamiento
están siempre comunicadas,
más me duele ese silencio desigual
en que es solamente mi voz quieta
la que cubriéndote de besos te habla
en cambio tu voz siempre está callada,
y mientras yo tus palabras de amor
sólo en mi imaginación escribo,
tú simplemente te dejas amar
por mi tonta boca enamorada.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 21 de Diciembre del 2010

domingo, 19 de diciembre de 2010

Si me preguntan


Si me preguntan
desde cuando te quiero,
la respuesta es,
desde hace mucho tiempo,
si me preguntan
desde cuando me gustas,
la respuesta es,
desde hace mucho más,
si me preguntan
desde cuando te deseo,
la respuesta es, desde
que me empezaste a gustar,
si me preguntan
hasta cuando te espero,
la respuesta es,
hasta que puedas llegar,
si me preguntan
hasta cuando te quiero,
la respuesta es,
hasta siempre y más allá.

María Elena Astorquiza V.
Santiago, 19 de Diciembre del 2010

Despierto y no estás a mi lado


Despierto y no estás
tú dormido a mi lado,
estiro mis brazos
y te busco en vano,
recorro tu espacio,
tu lugar en mi cama
siguiendo tus formas,
notando tu ausencia
con mis manos vacías,
con mi alma inquieta.

Despierto sedienta
y me muerdo sangrante
queriendo besarte
queriendo tocarte,
con mis dedos sigo
la línea de mis labios
creyendo sentir
que eres tú quien dibuja
el perfil de mi boca,
esa boca que es tuya
y que si tú ya no besas
de nostalgia está loca.

Despierto y recuerdo
que siempre eres mío
que vuelas como el viento
hacia otros caminos,
que será el mismo viento
el que te traerá conmigo,
que esperaré tu regreso
con una rosa en el alma
que conserve en mi pecho
tu amor y mi calma,
con sus pétalos cerrados
hasta que tus besos los abran.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 19 de Diciembre del 2010


sábado, 18 de diciembre de 2010

Llega la noche

Llega la noche y con ella la pena
de no poder entregar mis versos
hacerte llegar mis poemas,
esos que escribo con simples palabras
transcribiendo los sentimientos
que nacen desde el fondo de mi alma.


Llega la noche y sólo espero que salga la luna
ella sabrá hacerse eco de mi angustia
iluminando ese rincón adonde mi luz no llega,
llevando el susurro de mis versos tristes
a ti que tanto mi voz oír quisiste.


Y mañana volverá a salir el sol
y volverá a correr el día
y nuevamente al llegar la noche,
me invadirá la angustia
y volveré a perder mi alegría,
se la llevará la pena de sentirme lejos
de ese corazón que siento tan mío,
de ese corazón que necesito tanto
como al aire que respiro,
pero que parece tan lejano y tan frío.






María Elena Astorquiza V.


Santiago, 18 de Diciembre del 2010

Hoy vuelvo a tu lado


No fue por ingratitud
pero hace un tiempo
te he dejado,
más hoy vuelvo a tu lado
necesitada de tu abrazo
con mi corazón contrito,
latiendo triste y acongojado.
El tiempo y las distancias
parecieron separarnos,
pero sólo han sido eso,
tiempo y distancia,
en mis recuerdos siempre
estás ahì latente,
porque tú y yo, la verdad,
jamás nos hemos separado.


Has sido el depositario
de mis más íntimos sentires,
y tanto me conoces que
aunque yo no te los cuente,
sabes más que yo de mis ires y venires.


Mi alma va a la tuya firmemente atada
y no me importa si tú te quedas con la mía
o si las llevamos cambiadas,
hoy vengo a ti a ahogar
mis penas en tus letras,
besando una a una
las palabras que proyectas,
humedecidas por mis labios y mi llanto,
quiero que lleven mi voz quebrada
a quien le escribo para que encuentre
en estos versos tiernos y sencillos,
todo el amor que para siempre le he prometido.






María Elena Astorquiza V.
Santiago, 18 de Diciembre del 2010