Quizás fue la noche
que escondió mi figura
entre su velo de bruma
el por qué fuiste ciego
a mi acompasado pasear
bajo la luz de la luna.
Y yo te dejé ir a solas
con tus pensamientos
mientras caminabas
por la orilla del mar,
acortando las horas,
enfrentando el viento,
Quizás si mañana
cuando aclare el alba
buscarás mis besos
otra vez cómo si nada,
sin acordarte siquiera
de que hoy me ignorabas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario