Esos besos que no llegan,
esos besos tan ausentes,
esos besos que se quedan
en mi alma y en mi mente.
Esos besos que lo son todo,
la dulce alegría de mis días,
la compañía en mis noches
y mi viejo soñar adolescente.
Esos besos siempre lejanos
y que sin embargo me tocan
entre el llanto que me moja,
dejaron su huella en mi boca.

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