Cómo ha pasado el tiempo,
tantos años, tantos otoños,
tantos inviernos eternos
y tantas esquivas primaveras
queriendo imitar a las flores,
vistiendo mi piel morena
con mil telas de colores
y ser a tus ojos un día rosa,
otro día una azucena,
o atarme entre tus brazos
como suave enredadera.
Cómo ha pasado el tiempo
y cómo te sigo queriendo,
como si esta noche herida
por la luna que nos mira
te estuviera conociendo.
Déjame ver otra vez tus ojos,
hazlo que no estás dormido
que solo quiero que me digas
con tus pupilas encendidas,
que me quieres con el alma
a pesar del tiempo ido.





