domingo, 15 de enero de 2017

Tantas noches


La luna alumbra
en lo alto del cielo
y aunque la noche
es clara y es pura,
la niebla hizo nido
en mis pupilas
y en mis tristes ojos
en penumbra,
la noche es oscura.
Tantas noches
iluminó la luna
nuestra almohada
y hoy que estoy dolida
porque ya no tengo
la luz de tu mirada,
la luna entristecida
apagó también
su luz en mi ventana.

Llanto de estrellas





Cómo lloran las estrellas,
cómo lloran no lo sé,
quizás lloren cómo mis ojos
que un día fueron sol radiante
y hoy que no te pueden ver
son solo negros nubarrones
de los que no para de llover
o quizás serán sus lágrimas
cual puñado de luciérnagas
iluminadas y tiernas,
tan diminutas y tan bellas,
tan perfectas y elegantes
como las perlas del mar
y el buen cielo las enhebra

para hacer con ellas un collar.

Dime amor




Dime amor en dónde,
en qué rincón del potrero
se quedó perdida mi sonrisa
ahogada en mis te quiero.
En dónde amor, en dónde,
esos besos que me dabas
cuando al despuntar el alba
en tu pecho me acunabas.
A dónde fueron amor a morir
esas risas que no aguantabas
cuando mi boca te contaba
de mis aventuras de mañana.
Tendré que esperar en silencio
hasta que mueran las flores
si es que resisto el invierno
y yo no muero con ellas,
para reencontrarme en el verde
de esos ojos que hoy me pierden.




sábado, 14 de enero de 2017

Viento que te escapas


Viento que te escapas
de entre mis dedos cerrados
sin que pueda retenerte.
Viento tibio, viento bueno,
viento que llegas callado
y te tornas inclemente
al cruzar por los esteros,
anda y dile que me falta,
anda y dile que lo quiero,
que mi alma está vacía
y mojada está mi almohada
si no duerme entre mis brazos,
si no me entibia con su aliento.
Dile que ya el alba no es el alba
si él no asoma a mi ventana
con su mirada estrellada
a envolverse en mi regazo,
si no me despiertan sus besos
sobre mis ojos dormidos
y mis labios entreabiertos
esperando su regreso.
Viento, anda y dile que lo espero

con el corazón malherido
pero con mil besos guardados
en mi jardín escondido.

En qué rincón de este bosque



En que rincón de este bosque
y en qué triste momento del día
decidiste amor abandonarme.
En qué rincón de este bosque
me quitaste de tus pensamientos
porque ya no me querías.
Si yo tan solo he querido darte
todo el amor que merecías,
si yo he nacido para amarte,
si sé que te amo y te he amado
más que a la misma vida mía.
Todas las palabras que te he dicho
y en todos los versos que escribía,
siempre fueron puras y sinceras
y nunca pensé que leerlas te abatía.
No eran solo mis labios que hablaban,
era mi alma enamorada quién dictaba
y mi mano amante quien las escribía.



Tolhuaca, 5 de Enero del 2017

viernes, 13 de enero de 2017

Amor sin palabras



Ella solo quería decirle
lo mucho que le amaba,
nunca logró entender 
que su voz le perturbaba,
que sus versos de amor
ahogaban el silencio
donde su alma habitaba
y su imaginación fluía.
Esa era sin lugar a dudas
la compañía que él buscaba,
la de una boca roja y callada
en una mujer desnuda,
sin suspiros, sin sonrisas,
que no contara historias 
ni riera de sus aventuras,
una boca para ser besada
sin caricias ni palabras,
sin ahondar en el afecto,
sin pensar en la ternura.
Él le pidió que prometiera
que ya nunca le hablaría,
ella contenía las lágrimas
sonriendo siempre calma
pero al callar su triste boca,
le arrancó de cuajo el alma.