Creo que ni tú
me buscaste
ni yo te encontré
sino que fue la vida
que conocía tanto
esas ansias distantes
de tu alma y la mía,
la que sin dudarlo
un día nos juntó
en un mágico instante.
Tú no sabías que
yo te faltaba
y no me buscabas,
yo no sabía
que tú existías
y sin embargo
ya te extrañaba
y te presentía.
Por eso creo
que ni tú ni yo
nos buscamos,
simplemente
nos debíamos.

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