Quise ser todo en tu día,
el sol de la mañana,
el ocaso de la tarde,
una noche de luna llena,
una estrella en tu pecho caída.
Quise ser todo en tu vida,
el pan tibio en tu mesa,
el agua clara que bebes,
la camisa que te cubre,
la almohada donde duermes.
Quise ser todo lo que tú mereces,
la boca roja que te besa,
la piel que mojada te estremece,
la palabra que no hiere,
los brazos que te estrechan.
María Elena Astorquiza V.
Santiago, 11 de Septiembre del 2013

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