Amor, estás ahí?
Qué alegría siento
de saberte conmigo,
de tener tu mirada,
tu voz, tus palabras,
tus manos amadas
y tus suspiros en mí.
No me dejes sola
y olvidada al ocaso,
no alargues mis horas,
quédate en mis brazos,
comparte mi almohada.
Pero si la noche nos ata
que me puede importar
si la aurora tarda.

No hay comentarios:
Publicar un comentario