Caminabas por mi calle
y no tocaste a mi puerta,
por qué si yo te esperaba,
por qué, si estaba abierta.
La noche se quedó dormida
al desvanecerse tus huellas,
no hubo luna allá en lo alto
ni brillaron las estrellas.
El cielo durmió en mi lecho
y nos acunó la nostalgia,
él soñaba con la aurora,
yo con robarte un beso.

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