Deja que la lluvia
te cubra y te moje,
deja que las gotas
traspasen tu ropa
hasta tocar tu piel.
Déjalas que corran
por tu pelo, tu cara,
tu cuello, tu espalda,
que empapen tu ser
que empapen tu ser
que ya no es la lluvia
lo que ahora te moja
sino los húmedos besos
de mi triste boca roja
que por mojar tu pecho,
se hicieron mil gotas.
se hicieron mil gotas.

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