Dime que eres tan mío
como de la primavera
son las flores que nacen
y del otoño las hojas
que resecas y rojas
el viento se lleva.
Dime que eres tan mío
como lo son del alba
los luceros que madrugan
para iluminar el cielo
y de la noche las estrellas
que alumbran mis sueños.
Dime que eres tan mío
en tu cuerpo y en tu alma,
tan mío como yo te quiero,
tanto como tú me lo ofreciste
sin que yo te lo pidiera,
en aquella tibia tarde de estío.

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