Cuando de día te alejas
y espero a que vuelvas,
le pido al viento del norte
que me traiga en la brisa
el aroma a pino y verbena
de tu perfume de hombre
y pienso en tus besos
repitiendo tu nombre,
recordando tu risa,
cómo si con eso pudiera
hacer más cortas las horas
hasta tu amante regreso.
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