jueves, 14 de mayo de 2015

El cielo en mis manos



Cuando creo tener
el cielo en mis manos,
que entre sus arreboles
escribe mi nombre
y a su pecho me llama,
sopla siempre el viento
y entre sus soplidos,
tristemente me lo arranca
y yo me lo quedo mirando
con los ojos empañados,
bañados de lágrimas
tratando de encontrar
en alguna orilla
de su inmenso manto,
aunque sea una letra
que me dé a entender
que me está llamando
pero nunca aparece
mi nombre,
nunca mis iniciales
y con la vista nublada
sigo tratando de hallarlas
y siempre lo encuentro
con sus brazos abiertos
entregando su amor a raudales
pero no es a mí a quien busca,
yo no tengo un lugar especial
en su alma, soy tan solo una más
y para vivir el amor,
sin nombre somos todas iguales.


María Elena Astorquiza V.
Santiago, 14 de Mayo del 2015

1 comentario:

  1. No he visto poeta alguna
    que de tal forma expresara
    las letras, una por una,
    ya convertidas en magia...

    Ay...! mi querida muchacha...!

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